viernes, 14 de septiembre de 2018

Ideación Suicida y su relación con la migración




Este mes se conmemora el día de prevención contra el suicidio y por ello quiero hoy hacer una entrega relacionada con este tema, ya que las dinámicas sociales de nosotros los migrantes nos pueden llevar a considerar una idea suicida en algún momento. La ideación suicida ha sido interpretada a través de los años exclusivamente bajo la mirada individual relacionada a factores biológicos, psicológicas o psiquiátricas, pero hoy nos vemos confrontados desde una nueva perspectiva relacional a dinámicas de interacción social que pueden influir fuertemente en la idea de llevar a cabo con la finalización de la vida.

La falta de deseo de vivir debido a la sensación de haber asumido un rol que no se acepta o es difícil de aceptar, hecho que ocurre a muchos migrantes que al cambiar de país han visto coartadas sus expectativas de éxito profesional, reconocimiento personal o incluso han quedado expuestos a dificultades para cubrir algunas de sus necesidades básicas como lo son la seguridad personal, la vivienda o hasta el poder conseguir la alimentación. Por ello, la resistencia que se presenta ante la lógica relacional de continuar en la situación en la que se ha caído puede llevar a alguno de nosotros a pensar en terminar con la vivencia de una vida que podría ser considerada sin sentido.


Para muchos esta ideación suicida está relacionada con la sensación de estar desempeñando un rol en esta nueva sociedad donde no se es reconocido, no se logra ser "parte de" y donde se duda de ser amado y reconocido. Para ello, es recomendable rodearse de personas que sepan dar afecto, que sean leales y que estén dispuestas a ayudarle a cumplir sus metas a corto y largo plazo. Ya este nuevo ambiente nos ha expuesto a estereotipos que deben ser sobrepasados de forma airosa, basados en nuestros recursos personales adquiridos a través de nuestra historia personal en otros tiempos, partiendo del propio reconocimiento como personas.


En igual forma, es importante alejarse de las adicciones, el cigarrillo, el alcohol o las drogas, todas ellas reforzantes de la ideación y la desesperanza. Igualmente, buscar de inmediato de ser necesario ayuda profesional psicológica o psiquiátrica ya que puede existir comorbilidad con algún trastorno psiquiátrico, psicológico o médico de alguna manera.

Buscar quien nos acompañe continuamente y que pueda a su vez ayudarnos a tomar alguna decisión importante en un momento oportuno. Igualmente, si estás leyendo esto y esta actitud compete a alguien que conoces y en quien has visto cambios de comportamiento, aislamiento, perdida de peso, problemas de sueño o alimentación, manifestación de ideas suicidas o conductas riesgosas o desmedidas, no dejes de seguir todas estas recomendaciones mientras encuentran un apoyo profesional a quien poder remitirle tu ser querido, activen vuestras redes sociales y actúen de inmediato.


Recuerda que una ideación suicida no es ajena a nuestros hijos, jóvenes, pareja, un padre, un amigo, un vecino o quizás a nosotros mismos en un momento dado, hay que estar atentos porque no hay nada más frágil y valioso que la vida.



+Mónica Riveros
www.online-psicoterapia.com
Psicóloga FSP
Especialista en Psicología Clínica
Master en Migraciones Internacionales Contemporáneas



martes, 3 de abril de 2018

La importancia de las redes sociales


Una vez más he confirmado la importancia de generar redes sociales durante nuestro estancia en el extranjero, una emergencia médica me lo ha demostrado, estando sola con mi hija menor en el país de residencia hace aproximadamente un mes, nos encontrábamos en pleno centro de la ciudad cuando de repente el mundo comenzó a oscilar de un lado para el otro, no podía caminar y unas horas más tarde ni siquiera mantenerme en pie porque el mundo no paraba de dar vueltas constantemente.

En ese momento, desee poder llamar a uno de mis hermanos para que me recogiera pero se encontraban a 8.000 km de distancia o a 3.000 km mi esposo e hijo, entonces pensé por unos minutos en a quién podría pedirle que me auxiliara en ese instante con toda la ciudad paralizada por una amenaza de bomba y a menos 11 grados bajo cero; en ese mismo instante mi propia hija de tan solo 12 años me propuso llamar a una amiga que vivía en el centro y que quizás podría ayudarnos.


Tomé el teléfono y rogué a Dios que me contestará, solo así podría sentirme realmente a salvo, escuchar su voz fue una bendición del cielo y a partir de ese momento sé que estuve en buenas manos; fuimos a la sala de emergencias más cercana caminando pues no había posibilidades que con esta ciudad paralizada se acercará al sitio donde nos encontrabamos ni siquiera una ambulancia. Mi amiga tuvo que llenar varios documentos, contestar un sin fin de preguntas y luego con mi hija, acompañarme a otro hospital donde quedaría interna durante cinco días, una Resonancia magnética y otros tantos exámenes médicos para un diagnóstico definitivo de neuritis vestibular.

Digámos que tuve que aprender o rehabilitar todo mi sistema, era como aterrizar en la tierra luego de una larga temporada en el espacio, aprender a caminar, a dejar de ver doble, a escuchar sin eco y controlando las incomodas náuseas que todo este proceso conlleva, aún después de varias semanas aún no logro concentrarme y aún pierdo la noción del tiempo.


Esta situación que les comento, tiene como base recordar la importancia de generar sólidas redes sociales en el país de acogida, pues así como conté con ese ángel caído del cielo, también me sorprendió la reacción muy indiferente de conocidos que consideraba erán mis amigos. La creación de sólidas redes sociales nos permite mitigar riesgos y hasta contar con algunos beneficios, el capital social que genera una adecuada red de apoyo nos permite bajar el nivel de ansiedad, estrés y angustia ante la necesidad de solucionar situaciones novedosas, especialmente aquellas que implican nuevos grados de dificultad o infortunio.

Contando con una sólida red social se intervienen situaciones difíciles de manera activa, siendo más fácil con ella comprender, actuar y transformar una mala experiencia en algo llevadero o quizás hasta en un proceso de resultados positivos por soporte emocional y hasta material en algunos momentos. No debemos olvidar que el contar con una buena red social nos permite también alejarnos un poco más de la discriminación, el abuso o la indiferencia de quienes nos rodean o del grupo en el cual nos desenvolvemos basados en el reconocimiento mutuo  y mejorando continuamente nuestra calidad de vida.


Este apoyo genera bienestar, físico y social al igual que un adecuado ajuste psicológico, permitiendo adaptarse rápidamente a cualquier contingencia extraña que desajuste nuestro entorno. Por ello, tómate siempre el tiempo de reanudar, mantener y fomentar tus redes, quizás aún cuando no lo imagines, en el momento menos pensado puedas tener que recurrir a alguno de ellos, incluyendo quizás a cualquiera de los menos conocidos.

Las redes sociales pueden influenciar nuestro bienestar físico, familiar, social, económico y laborar aún sin darnos cuenta, por ello no olvides que todos los que forman parte de tu entorno tiene la posibilidad de cambiar tu vida.


Hasta muy  pronto,



+Mónica Riveros
www.online-psicoterapia.com
@Psico_Migrante